Coco de Mer: Reconstruido. Relanzado. Listo para zarpar

  • 30/07/2026

Coco de Mer: Reconstruido. Relanzado. Listo para zarpar

Tras meses de trabajo en nuestras instalaciones, el Coco de Mer ha alcanzado uno de los hitos más esperados del proyecto: su botadura. Un gran logro que marca la finalización de una intervención excepcional, definida no por el tamaño de la embarcación, sino por el alcance, el reto y la complejidad técnica del trabajo realizado.

Tras el vuelco del catamarán, el proyecto fue mucho más allá de una reparación convencional. La embarcación se sometió a una remodelación integral, conservando únicamente su estructura principal, mientras que prácticamente todos los sistemas, instalaciones, equipamientos y acabados se desmontaron, reconstruyeron o sustituyeron para devolverla al estado necesario para volver a navegar con seguridad.

Para llevar a cabo un proyecto de esta naturaleza, se instaló en Astilleros de Mallorca un gran recinto temporal con estructura de acero, creando así un espacio de trabajo específico adaptado a las necesidades de la reconstrucción. A lo largo de varios meses, numerosas empresas y equipos especializados trabajaron en estrecha coordinación, combinando una amplia gama de disciplinas y áreas de especialización muy diversas dentro de un único plan de proyecto.

La botadura fue seguida de otro hito significativo: la llegada e instalación de su mástil, un componente de gran tamaño que recorrió una distancia considerable antes de llegar a Astilleros de Mallorca y cuya manipulación requirió una operación cuidadosamente planificada y coordinada.

El Coco de Mer es también un buen ejemplo de cómo abordamos una remodelación en Astilleros de Mallorca. Para nosotros, la importancia de un proyecto no viene determinada por la eslora del yate, sino por el reto que supone. Las intervenciones complejas, los requisitos técnicos inusuales y los proyectos que exigen un alto grado de coordinación son precisamente aquellos en los que nuestra experiencia, flexibilidad y capacidad para resolver problemas cobran todo su sentido.

Desde su llegada al astillero hasta su vuelta al agua, el Coco de Mer refleja esa filosofía: asumir proyectos exigentes, reunir los conocimientos y recursos adecuados, y convertir la complejidad técnica en un resultado satisfactorio.